Nacional
10.10.2013 | 20:23

Sobre la opinión de la creación del Instituto Nacional Electoral

Recientemente, los partidos Acción Nacional (PAN) y el de la Revolución Democrática (PRD) presentaron sus propuestas de reforma político-electoral y exigieron que el tema se discuta antes que la reforma hacendaria y energética

Escrito por Redacción
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El dirigente nacional del PRI, César Camacho, afirmó que en los próximos días, el Presidente Enrique Peña Nieto enviará al Congreso su propuesta de reforma político electoral

Ciudad de México.- Los dirigentes de las principales fuerzas de la oposición afirmaron que ese punto es uno de los primeros compromisos del adéndum del Pacto por México, firmado en mayo pasado por el gobierno federal y los tres principales partidos políticos del país[1].

Ante estas declaraciones, el dirigente nacional del PRI, César Camacho, afirmó que en los próximos días, el Presidente Enrique Peña Nieto enviará al Congreso su propuesta de reforma político electoral. Sin embargo, debido a la complejidad de la agenda cada tema contemplado en el proyecto implicará una iniciativa[2]. También, aclaró que posiblemente las propuestas del ejecutivo federal sólo sean las acordadas en el Pacto por México sin  considerar lo abordado por el PAN y PRD[3].

Las propuestas presentadas por Acción Nacional y el Partido de la Revolución Democrática abarcan diversos puntos: desde la ratificación del gabinete por parte del Congreso, hasta la segunda vuelta y reelección legislativa. No obstante, la creación de un Instituto Nacional Electoral (INE) que sustituya a los organismos estatales actuales y organice todas las elecciones en el país[4] es la iniciativa que por el momento ha causado gran revuelo y, ha despertado las críticas y la oposición de algunos gobiernos locales e institutos electorales de las entidades del país[5].

En la opinión pública, la idea de unificar los institutos estatales en un solo organismo electoral es apoyada por cuatro de cada diez mexicanos. El estudio en vivienda realizado en julio por Parametría, muestra que casi la mitad de la población (44 %) está de acuerdo con la desaparición de los institutos electorales estatales y con la creación de un instituto único que organice las elecciones federales y estatales. Tres de cada diez entrevistados rechazan la iniciativa (de reemplazar al IFE y a los 32 institutos estatales electorales) anunciada por el PAN desde mediados de mayo[6] y sólo dos de los encuestados (17 %) optaron por no tomar postura al respecto.

La confianza que la población deposita en los institutos electorales locales es de gran importancia para evaluar su funcionamiento y validar su existencia como “árbitro” de las elecciones, sin embargo, la fiabilidad puesta en estos organismos electorales ha ido disminuyendo paulatinamente. Cifras del informe Parámetro 32 de este año, revelan que un poco más de la mitad (52 %) de los mexicanos a nivel nacional tienen “nada” o “poca” confianza en el instituto electoral de su entidad[7].

Para 60 % de los entrevistados, el IFE organiza mejor las elecciones en comparación con algún instituto estatal electoral. Sólo el 19 % de los encuestados evaluó positivamente la organización de comicios por parte de algún instituto electoral local.  Cabe mencionar, que el porcentaje de desconocimiento es mayor que la proporción de mexicanos que aprueban este aspecto de la labor de los organismos electorales locales.

La organización de elecciones no es la única tarea en lo que el IFE tiene una considerable aceptación. Cinco de cada diez (53 %) ciudadanos contestaron que el instituto electoral a nivel federal promueve mejor el voto que los institutos locales. Respuestas similares se obtienen al preguntarles a los entrevistados por cualidades como “ser un árbitro imparcial” o “contribuir al desarrollo de la vida democrática”, 41 % (respectivamente) afirma que el instituto a nivel nacional es más imparcial y contribuye más a la democracia que un instituto estatal electoral.

Es factible, que la población entrevistada concuerde con las declaraciones de Gustavo Madero y Jesús Zambrano, presidentes del PAN y el PRD, quienes acusan a algunos gobernadores de ejercer “una influencia indebida sobre los órganos electorales (al igual que sobre los poderes legislativos y judiciales de sus entidades)”[8] lo cual aleja a los institutos electorales estatales de la imparcialidad, la autonomía que deben tener y ejercer.

De acuerdo con los promotores de la iniciativa, el crear un Instituto Nacional Electoral tiene como objetivo acelerar los procesos para fiscalizar los recursos de los partidos, combatir la intromisión que practican gobernadores de todos los partidos  y endurecer las sanciones para quien viole la ley electoral, sin embargo, analistas como José Woldenberg,   y Luis Carlos Ugalde desestiman los beneficios del gran instituto electoral a nivel nacional. Afirman que centralizar las funciones electorales en un solo ente no es la solución a la falta de autonomía[9] de los organismos electorales estatales y, lo único que pasaría con la creación del INE sería contrariar el principio del federalismo[10]-[11] y botar la experiencia democratizadora ganada por los jóvenes institutos electorales estatales[12].

Los institutos locales electorales son figuras desconocidas por la mitad de los mexicanos, la población identifica al IFE como organizador de comicios tanto federales como estatales. Ocho de cada diez (82 %) mexicanos sabe que el IFE es el encargado de organizar la elección del Presidente de la República, de Diputados y Senadores federales. En comparación, sólo cinco de cada diez (52 %) relaciona las elecciones de Gobernador, Presidentes Municipales y Diputados Locales con el Instituto Electoral de su estado.

El tema sin lugar a dudas da pie para realizar varias reflexiones, una tiene que ver con el proceso de surgimiento de estos órganos locales, la creación de los instituto estatales no fue un evento uniforme, su nacimiento data de 1992, Oaxaca y Sinaloa fueron los primeros estados en tener un instituto local autónomo,  algunos otros nacieron con reformas locales después del año 2000, y en el caso del  Instituto Electoral de Tamaulipas hasta el 2009, por lo que no se trata de instituciones longevas y arraigadas en la sociedad. Esto aunado a una mala estrategia de comunicación política de los institutos electorales estatales ha hecho que la sociedad desconozca su existencia, funcionamiento y el beneficio de contar con ellos.

Otro elemento que podemos integrar a la discusión es que así como no fue uniforme su creación tampoco las reglas de operación, el número de consejeros electorales o incluso las funciones de estos organismos no son iguales en cada estado, el tema más citado es por supuesto la influencia que los gobernadores han ejercido en estos órganos que deberían ser autónomos en su funcionamiento y decisiones, sin embargo, valdría la pena preguntarnos si la solución a estos retos es centralizar las funciones en un instituto nacional y si esto no sería un retroceso en el incipiente proceso democrático de los estados.    

Fuentes:

PARAMETRÍA. Encuesta Nacional en vivienda. Representatividad: Nacional. Número de entrevistas: 800 encuestas realizadas del 13 al 16 de julio de 2013. Nivel de confianza estadística: 95 %. Margen de error: (+/-) 3.5 %. Diseño, muestreo, operativo de campo y análisis: Parametría SA de CV. Método de muestreo: Aleatorio sistemático con probabilidad proporcional al tamaño. Unidad de muestreo: Las secciones electorales reportadas por el IFE. Población objetivo: Personas de 18 años en adelante con credencial para votar que al momento de la entrevista residan en el lugar de interés.

PARÁMETRO 32. Encuesta Nacional en vivienda. Representatividad: Nacional. Número de entrevistas: 12800 encuestas realizadas del 10 al 23 de marzo de 2013. Nivel de confianza estadística: 95 %. Margen de error: (+/-) 0.9 %. Diseño, muestreo, operativo de campo y análisis: Parametría SA de CV. Método de muestreo: Aleatorio sistemático con probabilidad proporcional al tamaño. Unidad de muestreo: Las secciones electorales reportadas por el IFE. Población objetivo: Personas de 18 años en adelante con credencial para votar que al momento de la entrevista residan en el lugar de interés.

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